
El Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Fondo Mundial para el Medio Ambiente Mundial (FMMA), es implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y tiene presencia en más de 125 países. Fue establecido en 1992, año de la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro. En Venezuela opera desde el 2010.
El PPD brinda apoyo financiero y técnico a proyectos comunitarios que contribuyen con la preservación y recuperación del ambiente y promueven el bienestar y los medios de vida sustentables de las comunidades, por medio del otorgamiento directo de donaciones a organizaciones comunitarias de base (OCB) y organizaciones no gubernamentales (ONG) que trabajan en áreas de Biodiversidad, Mitigación y Adaptación al Cambio Climático y Degradación de Suelos (https://ppdvenezuela.org).
En este sentido INFALCOSTA participa activamente en actividades del combate de la desertificación y estudia y promueve adaptación al cambio climático por lo cual ha sido acreditada por la UNCCD y ha participado activamente en el IPC y desde el 1 de junio del 2021 INFALCOSTA ejecuta el proyecto:
Restauración, valoración y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales del bosque xerofítico para la creación de medios de vida alternativos, mecanismos de mitigación de la sequía y adaptación al cambio climático en la comunidad de Montecano, San José de Cocodite, estado Falcón, VEN/SGP/OP6/Y6/CORE/CC/2021/03.
El Proyecto se ejecuta actualmente en la Península de Paraguaná, en el Sector la Luz de Montecano, en las adyacencias de la Reserva Biológica de Montecano, un área muy sensible a la desertificación y con graves consecuencias del cambio climático. Afortunadamente un área de 1800 hectáreas que ha sido protegida por INFALCOSTA, la UNEFM y la comunidad de San José de Cocodite desde 1985 fué declarada como Monumento Natural Montecano, ello gracias al esfuerzo mancomunado de instituciones del estado, INFALCOSTA y las comunidades aledañas a la zona. Sin embargo, la precipitación anual ha disminuido considerablemente, apenas alcanza 200 mm al año, y la evapotranspiración es hasta 10000 mm al año, lo cual hace que los sistemas sean muy frágiles y sensibles a las a perturbaciones antrópicas. En los últimos 30 años se han evidenciado periodos recurrentes de sequias prolongadas que colocan en condiciones serias de vulnerabilidad a las comunidades allí asentadas. Ello aunado a la crisis socioeconómica en la región lo cual ha generado problemas de perdida de diversidad biológica por incendio, tala de árboles, problemas de desnutrición, las sequias recurrentes, la falta de generación de empleos en el área, por ello nos comprometimos con las familias, de acuerdo a los objetivos del desarrollo sostenible, en el entrenamiento para la restauración y la valorización de los recursos disponibles para su supervivencia, la disminución del uso de la lena y la creación de medios de vida sostenibles a partir de la diversidad biológica asegurándonos de la participación protagónica de las mujeres y los niños de la comunidad.
Nuestros objetivos principales son:
- Promover la restauración del bosque xerofítico a través de la sensibilización, valoración de la diversidad biológica y establecimiento de viveros agroforestales a escala familiar.
- Disminuir el consumo de leña a través de la implementación de sistemas de cocción de alimentos más eficientes creando cocinas mejoradas.
- Crear medios de vida y fuentes alternas de alimentación basados en el aprovechamiento sostenible de los recursos del bosque xerofítico y el manejo de los recursos hídricos disponibles.
Durante la ejecución de la primera parte del proyecto se logró la cohesión e incorporación de 13 familias a las actividades de concientización sobre las causas y consecuencias de la remoción de los árboles y su impacto sobre los procesos conducentes a la desertificación y al cambio climático. Quedando comprometidos con la necesidad de resarcir los daños al ambiente a través de la restauración de áreas degradadas.
Se impartieron 9 talleres de formación:
- Valoración de la diversidad biológica (Flora y Fauna)
- Reproducción de especies arbóreas nativas
- Establecimiento de huertos familiares
- Preparación de abonos orgánicos
- Establecimiento de viveros agroforestales
- Adecuación de techos para la captación y conservación del agua de lluvias
- Disminución del uso de la leña utilizando fogones mejorados que incorporan la técnica del Roquet a la tradición de uso de adobe en la zona
- Elaboración de adobes para la construcción
- Creación de medios de vida a través de la elaboración de medicinas y conservas a partir de la diversidad biológica existente
Con estas actividades se rescataron los saberes ancestrales, incorporando técnicas sencillas para su dosificación. Se iniciaron actividades de diversificación de la producción a través de la promoción de nuevos cultivos de plantas autóctonas de múltiples usos tales como el Agave cocui (Cocuy), Geograea spinosa (Taque), Malpighia glabra (semeruco), Prosopis juliflora (Cují), Hylocereus leinmairei y Stenocereus repandus (Pitahaya o breva), Lipia oreganoides (orégano silvestre) y Croton flavens (Salvia), entre otros.
Se les entrenó en el uso de tecnologías de la información y el uso de un celular inteligente a los fines de llevar un inventario de sus plantaciones, poder recibir información y mantenernos comunicados con ellos. Se impartió un taller inicial sobre las distintas formas de organización comunitaria para poder comercializar sus excedentes.
Cabe destacar que se hizo todo ello a pesar de la gran dificultad con que nos encontramos que 23 familias del sector tenían 11 meses sin electricidad y sin fuente de agua disponible, por ello apoyamos a la comunidad al producir un video y una correspondencia donde la comunidad planteó la problemática del flujo eléctrico y la hicimos llegar a las autoridades regionales. Afortunadamente se logró la colocación de un transformador en el área y ya tienen electricidad. Esperamos que las lluvias ahora se puedan captar y continuar con la siembra. Quedaron capacitadas 13 familias que se convertirán en multiplicadores.
En la segunda fase del proyecto, hemos logrado acondicionar viviendas para la captación se aguas de lluvia, instalar un molino para el procesamiento de harinas proteicas, instalación de cocinas tipo rocket, establecimiento de huertos familiares agroecológicos, entrenamiento a la comunidad en la preservación y uso de frutos de especies nativas generando fuentes alteñas de alimentación y medios de vida, compromiso con las escuelas para la restauración de e áreas afectadas por fuego y sobre todo hemos logrado la cohesión de grupos familiares y autoridades para generar nuevos enfoques en la agricultura de zonas áridas en el trópico. Tanto los niños como los adultos se enorgullecen de sus huertos donde no se remueven los árboles, no se perturba el suelo y se utilizan sus frutos para la alimentación.